La medicina que necesitas

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By Sandra Chiong

Todas las personas alguna vez en la vida hemos experimentado la enfermedad en nuestros
cuerpos. Estas pueden tener diferentes tipos de orígenes: nuestros sentimientos, emociones,
pensamientos, estrés, problemas congénitos, herencia, por descuido del propio cuerpo, etc. El
estado de ánimo para enfrentar un diagnóstico médico, puede favorecer o desfavorecer, a
sobrellevar una enfermedad. Un paciente deprimido, tenderá a acelerar su deterioro físico al
disminuir su sistema inmune, en cambio uno con buen ánimo, hará todo lo contrario.
Hay personas que viven con padecimientos crónicos, de mucho tiempo, como la mujer de flujo de
sangre que narra la biblia, quien tenía 14 años padeciendo de este mal. Esta condición médica, la
obligó a gastar lo que tenía, en busca soluciones médicas, sin lograr ningún buen resultado. A
veces pasamos toda una vida buscando soluciones en lo natural, sin tener una solución favorable.
Pero esta mujer, encontró en Jesús la solución a su problema físico, con un toque especial de un
Dios sobrenatural, fue sanada instantáneamente de su problema físico.
Si estás enfermo, debes saber que hay una medicina que es gratis, para ti, la biblia afirma en
Proverbios 3:6-8: “Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. No seas sabio en
tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y
refrigerio para tus huesos.” La condición para esta medicina es reconocerlo en tu vida, no hacerte
sabio en tu propia opinión, temerle con reverencia y respeto y apartarse del mal.
Si ya probaste de todo y dices nada me funcionó, prueba a Cristo, aún hay esperanza, para ti, en
El. Tu parte será creer, que Él puede hacerlo. Y la parte de Dios, será obrar un milagro de sanidad
en tu vida. No dudes, Dios es la medicina que tú necesitas.

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