Home Reflexión Reemplazables

Reemplazables

0
12
By Sandra Chiong

He escuchado y vivido esta frase “somos reemplazables”, es decir podemos ser reemplazados fácilmente. Siempre habrá quien te sustituya, principalmente en el puesto de trabajo. Cuando trabajé en recursos humanos, un empleado sufrió un accidente laboral y falleció, tuve que ir a dar la triste y desgarradora noticia a sus familiares.

Como empresa te toca asumir ciertos gastos , un seguro etc, pero falleciendo la persona, solo queda una vacante que va a ser llenada sin duda alguna por alguien más y deberá hacerse a la mayor brevedad posible. Hubo quien reemplazara a ese empleado, en el trabajo, pero muy seguramente nadie pudo reemplazar a ese padre, a ese hijo, a ese esposo, a ese hermano, ahí la cosa cambia. El mundo nos trata de decir que somos como un chispero de carro que, si se quema, debe reemplazarse, y es fácil reemplazarlo

Si algo ya dio su vida útil debe reemplazarse. Si ya eres muy mayor para ciertas actividades, te pueden reemplazar. Eso es lo que la sociedad nos enseña y lo que se practica. Pero para los que de verdad te aman, no eres un chispero reemplazable. Para Dios todos y cada uno somos únicos, valiosos, lo que portamos es totalmente diferente en unos y en otros, eso nos hace especiales.

Hay que reencontrar nuestro propio valor, y dejar de creer que cualquiera puede hacer lo que tú haces, y aunque esto pudiera ser así porque las habilidades se pueden aprender, nadie lo hará como tú lo haces, porque lo que haces, lo que das, esta impregnado con tu sello personal. Nadie es igual a ti. Tu sí que eres único. Si el mundo no reconoce tu valor, el cielo si sabe lo que vales. Que nadie te diga o te haga creer lo contrario. Tu eres irremplazable.