La Belleza de Romeo

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Fotografía cedida por el Albergue Mirador del Galán de un mulo nacido en un centro de albergue para caballos en el Pacífico de Nicaragua, hoy en Nandaime (Nicaragua). EFE/ Albergue El Mirador Del Galán

San José (EFE).-

Nunca debió haber nacido y tampoco tendrá descendencia, pero mientras se encuentre en este mundo, se buscará que tenga todo lo necesario, informó este lunes un grupo de jóvenes altruistas sobre “Romeo”, un mulo nacido en un centro de albergue para caballos en el Pacífico de Nicaragua.

“Romeo”, bautizado así por su “belleza”, según los jóvenes, nació el pasado día 28 en el albergue Mirador de Galán, en el municipio de Diriomo (sureste), justo cuando los altruistas buscaban ayuda para mantener a los 18 caballos y un burro que habitan en el lugar, tras haber sido rescatados del abandono o de personas que los maltrataban.

“No lo esperábamos. A “Estrella” (la madre) nunca le habíamos visto la panza grande. Nos acercamos, vimos que sus ubres estaban muy inflamadas y con una cera encima que significa que el parto es dentro de 48 horas”, contó a EFE la responsable del grupo, Anne Zemmour, vía virtual.

“No queremos reproducirlos porque nuestro espacio y recursos son limitados, pero fue un accidente que ahora tomamos como buena noticia porque el chiquito nació bien y está saludable”, explicó.

“Romeo” es lo que en Nicaragua llaman “una bendición”, es decir, un hijo no deseado.

Nació del “Tuki”, un burro tan viejo que no tiene dientes, y de una yegua que estaba en el lugar y momento equivocados.

“Al Tuki lo rescatamos en 2021. Estaba muy desnutrido. Es un equino señor. No puede comer bien, por su edad la castración es un riesgo. Está en un potrero alejado de los demás. No tiene contacto con yeguas, pero una vez escapó, no nos dimos cuenta que había estado más tiempo con yeguas”, relató.

Zammour dijo que “la reproducción a veces tarda, a veces sólo necesita una vez, y Estrella es una yegua joven y fértil”.

El día que “Romeo” nació, “Estrella” estaba de pie, y al ver que los jóvenes ingresaron donde ella se encontraba, se acostó y dio a luz.

“Fue muy bonito, como si sabía que íbamos a venir. Fue su primer parto. Estaba un poco asustada. Nos miraba como preguntando ¿qué está pasando?. Cuando nació ella miraba a Romeo con cara de susto, no sabía bien qué pasaba, pero nos alejamos, lo empezó a lamer y crearon el enlace entre ellos”, recordó Zammour.

Los jóvenes calculan que unos 60 dólares al mes y visitas periódicas para disfrutarlo en el albergue pueden ser suficiente para que alguien se convierta en padrino de “Romeo”, o aportar una cantidad menor para ayudar al funcionamiento del Mirador de Galáán, un lugar donde los equinos viven en libertad.

“Romeo”, que nunca podrá reproducirse por tratarse de un mulo, un equino que nace del cruce de un burro y una yegua, ahora persigue a su mamá por donde ella va, lejos del sufrimiento que ella padeció antes de ser rescatada.

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